El asegurado debe inclinarse por el producto más conveniente a sus necesidades y que más se ajuste a su presupuesto
Antes de contratar una póliza de seguro es importante analizar a fondo los riesgos mínimos que necesitamos que sean cubiertos por el seguro de hogar y estudiar otros riesgos que nos gustaría que fueran cubiertos una vez asegurados los imprescindibles, si el presupuesto nos lo permite.
Para ello, conviene acudir a un profesional del sector y plantearle nuestras necesidades concretas. Este aspecto es muy importante, ya que es posible que haya riesgos que deseamos cubrir y que las compañías no incluyen en ninguno de sus productos. O bien puede darse la circunstancia de que necesitemos de alguna cobertura que, siendo necesaria, nos hayamos olvidado en nuestra lista de prioridades.
El objetivo principal es consensuar con el asesor el producto más conveniente a nuestras necesidades y que más se ajuste a nuestro presupuesto. En cualquier caso, nunca debe dejarse ningún riesgo a cubrir de forma prioritaria fuera de la póliza por una cuestión de presupuesto. En este supuesto, es mucho mejor preguntar por el posible fraccionamiento del pago de la póliza, pues pagar un poco más nos puede aportar a nuestro favor un importante valor añadido en tranquilidad. No debe darse por cierto el tópico de que la póliza más cara es siempre la mejor. Una vez tengamos los productos que cubren nuestras expectativas hay que indagar si las diferencias de precios entre ellos es justificada, o si sólo responden a una política de marca y/o prestigio de la compañía aseguradora
Antes de contratar y firmar la póliza en aceptación ha de comprobarse que contiene todas las coberturas que pedimos y por las que estamos dispuestos a pagar. El asegurado deberá exigir a la compañía el correspondiente recibo de pago de la póliza y una copia del clausulado de la misma. Si la póliza se renueva debe comprobarse que la compañía no haya introducido cambio alguno en las coberturas que nosotros contratamos. Si es así habrá que acudir inmediatamente en busca de las explicaciones pertinentes a dichos cambios.
Coberturas del seguro multirriesgo
Las compañías suelen disponer de una póliza con numerosas coberturas para proteger cualquier circunstancia y responder con rapidez y eficacia ante cualquier siniestro
En el catálogo de productos de muchas compañías existe un seguro de hogar que se adapta perfectamente a las necesidades de sus clientes. Con el asesoramiento de los profesionales del sector, siempre podrá elegirse una póliza con numerosas coberturas para así estar protegido en cualquier circunstancia, durante los 365 días del año, respondiendo con rapidez y eficacia ante cualquier siniestro.
Los riesgos cubiertos por este tipo de pólizas pueden llegar a ser numerosísimos. Los sucesos que se pueden encontrar amparados por un seguro de esta naturaleza son los siguientes: incendio; daños por agua con búsqueda y reparación; muerte e invalidez; daños por humo; responsabilidad civil frente a terceros; daños eléctricos; extinción de incendio; viento, pedrisco, y nieve; explosión; fianzas judiciales; ondas sónicas; caída de rayo; inhabitabilidad de la vivienda; reposición de documentos públicos; robo, expoliación, hurto, atraco; pérdida de alquileres; reposición de documentos personales acreditativos; actos vandálicos; gastos de desescombro; daños estéticos; rotura de lunas, espejos y cristales; bomberos; rotura de loza sanitaria; y, finalmente, sustitución de cerraduras.
Artículos relacionados
RSS de los comentarios. TrackBack URI
Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad
Comentarios Recientes